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“15 años después”: TRASCARTON en viaje al interior de sí mismo

2 abril, 2018

Y volvieron, y fueron dos noches impregnadas de música rock y adrenalina, “una hermosura, 48 horas de fiesta real, la gente nos recibió de una manera increíble, y pocas veces hemos presentado un show así” nos dijo Alejandro Techera referente de la “trasca” ante un público que envolvía el camarín para articular un sentimiento inexplicable.

Alejandro, que agradeció especial y reiteradamente todo el apoyo del Gobierno Departamental de Río Negro, dijo haber pasado 48 horas “de bomba” en alusión a la doble jornada del Teatro Young, repleto, que explotó la noche fraybentina con rock, que significa no solamente una forma determinada de ritmo o melodía, sino el impulso natural de dilucidar a través de una emancipación total los conocimientos profundos a los cuales, dada la represión, “el hombre cualquiera no tiene acceso”.

26 canciones, 2 horas y medias de actuación cada día- viernes y sábado de turismo- con un repaso a la historia y presente, que tiene una particularidad en muchos de sus seguidores y aún en “un sub 18 que tocó con nosotros”, cuando nació la banda muchos que hoy agitaron apenas caminaban y hasta algunos nacieron con Trascarton, formada hoy por Alejandro Techera en voz principal, Pablo Pintos en voz y guitarra, Nicolás Techera en guitarra, Teki Rabuñal en bajo, Jonny Pereyra en batería y “Jack” en guitarras acústicas, percusión y coros.

“La noche más emocionante que hemos pasado” expresó Alejandro, que reafirma “una banda que la ha remado, no se entrega, y va pa’ adelante”, referido sin dudas a ese instinto de vivir y en ese descaro y en ese compromiso que cambia y se modifica, como un sentido de transformación.

Un género musical que rescata elementos de protesta y ritmos que habían sido marginados, por eso el Rock se presenta como una respuesta a la rigidez de la sociedad industrial desarrollada.

Así lo entiende Trascarton, banda a quien acompañaron una serie de músicos y artistas locales que no hicieron otra cosa que engalanar una noche cuasi mágica de “locura colectiva”.