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Ayer no fue un día más. Fue un día menos

26 octubre, 2016

“Ni una muerte indiferente”.

El Gobierno Departamental, a través de áreas específicas, participó de la marcha convocada por instituciones preocupadas, movidas, y de trabajo concreto en temas de Género.

La Comisión Departamental de Lucha Contra la Violencia Doméstica y otras instituciones locales tales como DISEF realizaron una marcha por el asesinato de Ana a manos de su ex pareja. La iniciativa surgió de DISEF y la comisión de Género del Barrio Las Canteras, en consulta con la Unidad de Género de la IRN, que luego contaron con el apoyo de las instituciones que integran la comisión.

Cumpliendo con la consigna de vestirse de negro, y con velas en las manos, fuera de toda connotación política, la marcha partió de la Plaza Levratto, pasó por Plaza Rivera, y llegó a Plaza Artigas. Silencio y Respeto.

“Acuñamos un nuevo término, FEMINICIDIO, 12 mujeres son asesinadas por día en Latinoamérica, y nuestros pueblos están despertando, no es una moda, es el grito de basta…la violencia doméstica no nos permite alejar la mirada muy diferente a cualquier otra violencia…terrible violencia voltea el cuerpo de otra mujer…lograr empoderarnos cada una de nosotras de nuestro cuerpo es el primer paso”. Esto es parte del documento que elaboraron las mujeres que trabajan en el C.B.C

Y luego la lectura de la Proclama, que generalizó el sentimiento compartido:

“Hoy una víctima más, van 19, 19 las víctimas de violencia machista. Hoy asesinaron a otra mujer y por ello nos manifestamos, porque hay una menos entre nosotras.

No es una muerte más, un accidente laboral o de tránsito, o un acto aislado, es la muerte de otra mujer, porque nos matan por ser mujer.

Las muertes de mujeres son el producto de una sociedad que naturaliza y replica la violencia machista, patriarcal, heterosexista, estructural y capitalista, que todos los días nos violenta, nos marca, nos invisibiliza, nos colocan en lugares inferiores, en lugares de objetos, hasta que un día nos mata.

No somos sus mujeres, no somos suyas, SOMOS nuestras, y respetarnos es nuestro derecho y vuestro deber.

Este hecho triste, inhumano, injustificable, este FEMINICIDIO debería hacernos pensar en aspectos tales como:

La educación de nuestras niñas y niños; dejemos de educar en desigualdad, dejemos de criar princesas indefensas y machitos fuertes.

¿Cuáles son las herramientas que se les brindan a las mujeres víctimas de violencia? Sin dudas son escasas.

Dejemos de naturalizar la violencia, de disfrazar el control y los celos por amor. No esperemos a que afloren los colores de los golpes en la piel para hablar de violencia.

Nos queremos vivas, nos queremos empoderadas, porque ninguna de nosotras merece vivir con miedo. Porque estamos cansadas de preguntar ¿llegaste segura a casa? Porque cabe la posibilidad de que no llegue…

Nos queremos vivas, porque existimos, porque vivimos, y porque valemos.

Ni una menos”.