El Director General de Ambiente, Higiene y Bromatología, Adrián Stagi, participó del encuentro nacional de refugios de vida silvestre promovido por la Organización de la Sociedad Civil Vida Silvestre Uruguay y del cual participaron representantes de los refugios y el Director Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos del Ministerio de Ambiente, Ing. Gerardo Evia.
Esta instancia, afectada en su cronograma por la pasada situación COVID, tuvo lugar por la mañana en el refugio “El Lugar” del Departamento de Paysandú y por la tarde en Río Negro, en el refugio “Ana Lucía”, el primer refugio establecido en el país.
Los refugios de vida silvestre funcionan desde el año 2011 y hoy reúnen a 29 establecimientos ubicados en 14 departamentos, con unas 8.000 hectáreas conservadas.
Dicha red de refugios está compuesta por establecimientos que “de forma voluntaria se gestionan por sus dueños con el objetivo de conservar la biodiversidad, produciendo bajo principios de sustentabilidad, asegurando la compatibilidad entre actividades humanas y la conservación de la naturaleza”.
El departamento de Río Negro cuenta con dos refugios designados: BIOPARQUE FRAY BENTOS (4 hectáreas) que trabaja con acciones de restauración, educación ambiental a través de senderos y espacios de recreación en zonas de bajos inundables, bosque ribereño y pastizal y ANA LUCIA (450 hectáreas) que realiza ganadería con carga por hectárea muy baja en ambientes naturales y cultiva de forraje conservando bañados, blanqueales, bosque de parque y ribereño y pastizal. Estos refugios de vida silvestres suman a las ya casi 30.000 hectáreas conservadas a través de diferentes categorías, tanto públicas como privadas en el departamento.
La reunión, no solo permitió conocer los refugios que fueron anfitriones, también se pudo intercambiar información sobre cómo se vienen llevando adelante las actividades productivas de forma sustentable en estas áreas de conservación, la financiación del sistema de refugios, su rol/función en las acciones hacia la adaptación al cambio climático y como contribuyen a los objetivos del desarrollo sostenible; se pudo avanzar con propuestas en el uso y el trabajo en asociación público-privada para el desarrollo de actividades, tales como, el turismo y la educación ambiental.










